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Proceso editorial

Esta página explica cómo se hace el contenido de Mis Análisis: cómo elegimos un tema, qué fuentes aceptamos, quién revisa, cuándo movemos la fecha de una guía y qué hacemos cuando nos equivocamos. Está escrita para que puedas comprobar cada afirmación, no para que nos creas.

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Guías publicadas, cada una con su fecha de última revisión a la vista.

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Fuentes institucionales de las que sale cada dato. Están listadas una por una en nuestra página de fuentes.

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Productos de salud vendidos, promocionados o recomendados en este sitio.

De la idea a la guía publicada

Seis etapas, en este orden, y ninguna se salta. Las dos últimas son las que pueden devolver un texto a redacción: si la revisión de cumplimiento encuentra un problema o si falta una fecha, la guía no se publica hasta que se arregla.

Etapa 1

Se elige el tema

Dos filtros, en este orden: cuánta gente en México vive con ese problema y qué está escribiendo esa gente en el buscador. Si un tema no pasa los dos, no se escribe.

Etapa 2

Se reparten las preguntas

Antes de redactar se lista cada duda concreta y se asigna a una sola guía. Así dos textos del sitio no compiten por la misma búsqueda ni te obligan a leer lo mismo dos veces.

Etapa 3

Se busca el dato en la fuente

Primero fuentes institucionales mexicanas, después organismos internacionales y literatura revisada por pares. De cada dato se anota el documento, el organismo y el año.

Etapa 4

Se escribe en español de México

Con los nombres que trae tu hoja de resultados, las unidades que usa tu laboratorio y una respuesta directa de 30 a 70 palabras debajo de cada pregunta del índice.

Etapa 5

Se revisa el cumplimiento

Sin dosis, sin marcas de producto, sin enlaces de compra y sin verbos que prometan curación o resultados asegurados. Parte de esta revisión la hace el propio proceso de compilación.

Etapa 6

Se publica con fecha visible

Cada guía sale con su fecha de publicación y de última revisión a la vista, y con el estado de la revisión médica declarado sin adornos.

Cómo elegimos un tema

Un tema entra al plan editorial cuando cumple dos condiciones a la vez: afecta a muchas personas en México según los datos de salud pública del país, y hay gente escribiendo esa duda concreta en el buscador. Si solo cumple una, se queda fuera.

El primer filtro es la carga de enfermedad en México, no la de otro país. La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición del Instituto Nacional de Salud Pública dice qué tan extendidas están la prediabetes, la diabetes, la anemia y la enfermedad renal en la población que vive aquí. Las Guías de Práctica Clínica del CENETEC dicen qué estudios pide el sistema de salud mexicano para seguir esos padecimientos. Ese cruce nos deja una lista corta: los estudios de laboratorio que millones de personas recogen cada año con una hoja en la mano y sin nadie que se las explique.

El segundo filtro es lo que la gente realmente busca. No escribimos el capítulo de un libro de texto: escribimos la respuesta a preguntas que existen, con las palabras con que se preguntan. «Salió 108 de glucosa, ¿es diabetes?» y «cómo se lee la hemoglobina si vivo en una ciudad alta» son dos temas distintos aunque hablen del mismo estudio. Cada duda se asigna a una sola guía, y ese reparto se anota antes de escribir para que dos textos del sitio no acaben peleándose por la misma búsqueda.

Lo que no decide un tema:

  • Que sea fácil de posicionar. Si no le sirve a nadie con una hoja de resultados, no va.
  • Que le convenga a un producto. Ninguna guía se planea para llevarte a una herramienta de pago.
  • Que esté de moda en redes. Un análisis de moda sin respaldo institucional no se convierte en guía.

Cómo se escribe: español de México, obligatorio

Usamos los nombres, las siglas y las unidades que trae tu hoja de resultados en México. Es una regla dura, no una preferencia de estilo: si un texto usa el vocabulario de otro país, no se publica. Parte de esa revisión está automatizada en el proceso de compilación del sitio.

Un rango, una sigla o una unidad mal traducida no es un detalle de estilo en una página de salud: es la diferencia entre entender tu resultado y buscar una palabra que no existe en tu reporte. Esta es la tabla que manda.

Terminología obligatoria. La columna de la derecha es cómo puede venir rotulado en tu hoja, según el laboratorio.
Lo que escribimos Por qué Cómo aparece en tu hoja
Biometría hemática Es el nombre que imprimen los laboratorios mexicanos y el sector público. El sinónimo que se usa en España no aparece en tu hoja, así que no lo usamos aunque tenga búsquedas. BH · Biometría hemática completa · Citometría hemática
Química sanguínea Es el bloque que mide glucosa, urea, creatinina y ácido úrico. Lo llamamos así, y no con el término alterno de España, porque así viene rotulado el estudio en México. QS · QS de 6 elementos · Química de 27
Glóbulos rojos Es la forma en que las hojas mexicanas nombran a esas células, junto con eritrocitos. Usamos las dos y no los sinónimos de otros países. GR · Eritrocitos · Serie roja
VGM y VCM Las dos siglas nombran el tamaño promedio del glóbulo rojo y conviven en México según el equipo del laboratorio. Escribimos las dos para que encuentres la tuya. VGM · VCM · MCV
HGM y HCM Mismo caso: hemoglobina globular media y hemoglobina corpuscular media son el mismo valor, en pg. Nunca damos una sola sigla por buena. HGM · HCM · MCH
CMHG, y nunca como sinónimo de HGM La concentración media de hemoglobina globular se reporta en g/dL y es otro valor distinto del anterior, aunque las siglas se parezcan. Confundirlas cambia el número que crees estar leyendo, así que las separamos siempre. CMHG · CHCM · MCHC
TFG Tasa de filtración glomerular. Es el número que manda para hablar de función renal, más que la creatinina sola, y así se abrevia en los reportes de aquí. TFG · TFGe · eGFR · Depuración estimada
Unidades en mg/dL Es la unidad en la que tu laboratorio reporta glucosa, creatinina, colesterol y ácido úrico en México. No convertimos a las unidades de otros países sin avisarlo. mg/dL · mg %
Urgencias: 911 Un solo número, el que funciona en todo el país. Cuando un valor o un síntoma exige atención inmediata, lo decimos con ese número y sin rodeos. No aplica

Además de la tabla, la redacción sigue cuatro reglas de forma:

  • Respuesta primero. Debajo de cada pregunta del índice va una respuesta directa de 30 a 70 palabras. Si no cabe la respuesta ahí, la pregunta está mal planteada.
  • Un número, una fuente. Todo corte, rango o prevalencia va acompañado del organismo y el año del documento del que sale.
  • Nada de sustos ni de calma falsa. Cuando un valor sí exige atención inmediata, se dice con el 911 por delante. Cuando no, se dice también.
  • El rango que manda es el de tu laboratorio. Nuestras tablas orientan; la columna de referencia impresa junto a tu resultado tiene la última palabra.

Qué fuentes aceptamos y cuáles no

Aceptamos instituciones de salud mexicanas, organismos internacionales y literatura revisada por pares. No aceptamos blogs, foros, tiendas de suplementos, contenido pagado ni la salida de un modelo de lenguaje sin verificar contra el documento original.

Fuentes que sí aceptamos

  • Instituciones mexicanas de salud: Secretaría de Salud, IMSS, CENETEC, Consejo de Salubridad General y el Instituto Nacional de Salud Pública.
  • Encuestas y estadística nacional, empezando por la ENSANUT, para cualquier cifra de prevalencia en México.
  • Organismos internacionales cuando la definición es internacional, como el ajuste de hemoglobina por altitud de la Organización Mundial de la Salud.
  • Literatura revisada por pares, localizada en PubMed o en Salud Pública de México, para los mecanismos que explicamos.
  • Marco regulatorio, cuando hablamos de reglas: COFEPRIS para publicidad sanitaria y la SEP para verificar una cédula profesional.

Fuentes que no aceptamos

  • Blogs de salud, agregadores de noticias y foros de pacientes.
  • Sitios que venden suplementos, estudios o tratamientos, aunque citen estudios.
  • Contenido pagado, publirreportajes y notas de prensa sin el documento detrás.
  • Capturas de pantalla, hilos de redes sociales y cadenas de mensajería.
  • La respuesta de un asistente de inteligencia artificial como fuente. Puede servir para ordenar un borrador, nunca para respaldar un dato: el dato se verifica en el documento.

La política de enlaces, dicha completa

Cuando citamos una fuente, el enlace va al portal institucional y no al PDF profundo del informe. La razón es incómoda pero real: las rutas de los documentos oficiales cambian con cada rediseño, y un enlace roto en una página de salud le hace más daño al lector que la comodidad de aterrizar directo en el archivo. Lo que hacemos en cambio es nombrar el documento y el año junto al dato, en el texto, para que puedas buscarlo dentro del sitio oficial y comprobarlo.

Todos esos enlaces son normales: abren en pestaña nueva, no llevan etiqueta de patrocinio porque nadie los paga, y no reciben ni piden nada a cambio. El catálogo completo, con el uso que le damos a cada fuente, está en la página de fuentes.

Revisión médica: el requisito y cómo va hoy

El proceso exige que un médico con cédula profesional verificable revise el contenido clínico. Mientras esa persona no exista, no decimos que existe: el estado real se declara en esta página y en cada guía, sin frases que sugieran una revisión que no hubo.

Estado: revisión médica pendiente

Hoy este sitio no tiene un médico revisor asignado. Lo escribimos con esas palabras porque la alternativa —insinuar una revisión que no ocurrió— es exactamente el tipo de afirmación que un lector no puede comprobar y que nos negamos a publicar. Por eso no encontrarás en ninguna guía la frase «revisado por un médico», ni un sello, ni una firma con iniciales, ni un nodo de revisor en los datos estructurados de las páginas: si el dato no existe, tampoco existe su marcado.

El requisito no se cae por eso. Para considerar una guía revisada necesitamos a un médico titulado con cédula profesional, porque en México ese número se puede verificar públicamente en el Registro Nacional de Profesionistas de la SEP : cualquiera busca el nombre o el número, y el registro confirma la profesión y la institución que expidió el título. Una credencial que se puede comprobar de forma independiente vale; un «nuestro equipo médico» que no se puede verificar, no.

Mientras eso se resuelve, el contenido clínico se apoya en las fuentes institucionales listadas arriba y se mantiene dentro de lo educativo: qué mide un estudio, qué altera el resultado y qué rango aplica en México. No hay diagnósticos, no hay dosis y no hay indicaciones de tratamiento. El día que haya una persona asignada, su nombre y su cédula se publican aquí y la fecha de revisión aparece en cada guía; hasta entonces, este apartado seguirá diciendo lo mismo.

Cómo se actualiza una guía

La fecha de modificación se mueve solo cuando cambia el contenido de verdad. No existe ningún proceso automático que reescriba fechas para que el sitio parezca recién hecho, y no va a existir: eso engaña al lector y al buscador al mismo tiempo.

Movemos la fecha de modificación cuando:

  • Cambia un dato, un rango, un corte diagnóstico o una cifra de prevalencia.
  • Se reescribe o se agrega una sección, o se responde una pregunta nueva.
  • Se sustituye una fuente, se actualiza su año o se repara un enlace muerto.
  • Se corrige un error, con la constancia que explicamos abajo.

No la movemos cuando:

  • El cambio es de forma y no altera el sentido de una sola frase.
  • Se ajusta el diseño, una imagen o el código de la plantilla.
  • Simplemente pasó el tiempo. Una guía de hace ocho meses que sigue siendo correcta se queda con su fecha de hace ocho meses.

Además de esa fecha, cada guía lleva una fecha de última revisión visible al pie, que es cuando alguien volvió a leer el texto completo contra sus fuentes aunque no haya cambiado nada. Las dos fechas son las mismas que declaramos en el código de la página: si alguna vez ves una diferencia entre lo que dice la pantalla y lo que dice el marcado, es un error y agradecemos que nos lo digas.

El calendario mínimo es una revisión al año por guía, y antes de eso cuando sale una nueva edición de la ENSANUT, cuando el CENETEC actualiza una Guía de Práctica Clínica o cuando cambia un criterio de referencia que usamos.

Política de correcciones

Si publicamos algo mal, lo corregimos y dejamos constancia del cambio en la propia guía. No borramos el párrafo en silencio ni despublicamos la página para que el error desaparezca del historial. Los avisos llegan a [email protected].

Cómo reportar un error

Escribe a [email protected] con tres cosas: la dirección de la página, el párrafo o la cifra que está mal y, si la tienes, la fuente que lo contradice. No necesitas explicar quién eres ni por qué te interesa. Sirve igual si eres paciente, químico de un laboratorio, médico o si simplemente notaste que un número no cuadra.

Qué hacemos con tu aviso

  1. Verificamos contra la fuente. No corregimos por presión ni dejamos de corregir por orgullo: se compara el texto con el documento y gana el documento.
  2. Clasificamos el error. Si puede llevar a alguien a una decisión de salud equivocada —un corte diagnóstico, una unidad, un rango, una señal de urgencia— se corrige en cuanto queda confirmado. Si es de forma u ortografía, entra en el siguiente ciclo de revisión.
  3. Dejamos constancia. Toda corrección de contenido se anota al final de la guía con la fecha y qué cambió, y mueve la fecha de modificación de la página. Las correcciones de forma se hacen sin nota, porque no cambian lo que leíste.
  4. Te contestamos. Si nos dejaste un correo, te decimos qué encontramos, incluso cuando la conclusión es que el texto estaba bien y te explicamos por qué.

Lo mismo aplica si eres una institución, un laboratorio o una empresa mencionada en el sitio y consideras que un dato sobre ti está mal: mismo correo, mismo procedimiento, misma constancia pública del cambio.

Declaración de cumplimiento sanitario

Esta declaración aplica a todo el sitio, en todas sus páginas, y es la regla con la que se revisa cada texto antes de publicarlo:

En la práctica significa cuatro cosas concretas en la redacción: no hay cantidades ni pautas de administración de ningún suplemento o medicamento; no hay nombres comerciales de productos de salud; no hay enlaces para comprar nada; y no usamos verbos que prometan curación, eliminación de una enfermedad o resultados asegurados. Cuando el borrador de una guía se acerca a cualquiera de esos cuatro límites, el texto se reescribe.

Publicidad sanitaria: por qué no tramitamos permiso

En México, la publicidad de medicamentos, suplementos alimenticios, dispositivos y servicios de salud está regulada por la COFEPRIS, y según el producto exige permiso o aviso previo antes de difundirse. Este sitio no hace ese tipo de publicidad: no vende, no distribuye, no promociona productos ni servicios de salud, no tiene catálogo, ni precios, ni botón de compra, ni recomendaciones de dosis. Por eso nuestro contenido no cae en el supuesto de publicidad sanitaria y no tramitamos un permiso de publicidad.

Lo que sí publicamos son reseñas de herramientas de software para leer una hoja de resultados. Ese software no es un producto sanitario ni un servicio de salud: no diagnostica, no trata y no sustituye a un profesional, y así lo decimos en cada reseña. Si algún día el sitio cambiara de modelo y anunciara un producto de salud, el trámite iría antes de la publicación, no después.

Independencia y conflicto de interés

Este sitio lo opera la empresa detrás de Kantesti, una herramienta de pago que además reseñamos. Es un conflicto de interés real y por eso está declarado en la comparativa, en cada reseña y aquí, en lugar de estar escondido en una nota al pie.

Mis Análisis es un proyecto editorial de Kantesti Ltd, sociedad constituida en el Reino Unido . Kantesti Ltd no cuenta con entidad legal constituida en México: opera desde el Reino Unido y publica en español de México para lectores de México, y no vamos a insinuar lo contrario con sellos o direcciones que no existen. El número de registro societario todavía no aparece publicado en el sitio porque estamos confirmando el dato exacto; en cuanto quede verificado se agrega aquí y en el pie de página, que es donde tiene que estar.

Las reglas que se derivan de esa relación:

  • La reseña del producto propio no lleva marcado de calificación. La reseña de Kantesti muestra su calificación en pantalla, con los cinco criterios a la vista, pero no la declara como dato estructurado de estrellas: cuando quien publica controla el producto reseñado, ese marcado no cumple los lineamientos y no lo usamos. Las reseñas de herramientas de terceros sí lo llevan.
  • Ninguna página del sitio usa calificaciones agregadas. No sumamos reseñas de otros sitios ni publicamos un número de valoraciones que aquí no existe.
  • Los mismos criterios para todos. Las herramientas se evalúan con los cinco criterios publicados en la comparativa, sin pesos ocultos, y el producto propio no recibe un trato distinto en ninguno.
  • No aceptamos contenido pagado. Nadie puede pagar por aparecer, por subir en una comparativa ni por conseguir un enlace. Si algún día hubiera un enlace pagado, iría etiquetado como tal.
  • Los enlaces a Kantesti no son de afiliado. Llevan parámetros de seguimiento para saber cuánto tráfico manda este sitio, pero no hay comisión de por medio: es la misma empresa.
  • Las guías son gratuitas y no piden registro. Ninguna respuesta útil queda detrás de un correo electrónico o de un muro de pago.

Quién responde por esto

Un proceso editorial sin alguien a quien reclamarle no sirve de nada. Estos son los datos que sí podemos afirmar hoy, y los que faltan están dichos como lo que son: pendientes.

Los correos los lee el mismo equipo que escribe las guías, no un buzón de soporte que reparte tickets. Contestamos en días hábiles y no prometemos un plazo exacto, porque el equipo es pequeño y una promesa de veinticuatro horas sería otra afirmación que no podríamos sostener. La fila sí tiene orden: primero lo que puede llevar a alguien a una decisión de salud equivocada, después las correcciones de dato y al final las sugerencias de tema. Si pasan más de dos semanas y no supiste de nosotros, reenvía el correo.

Hay dos cosas que este equipo no puede hacer, y conviene decirlas aquí y no en una nota al pie. La primera es interpretar tus resultados: no leemos hojas de laboratorio por correo, no decimos si un número tuyo está bien y no sugerimos qué hacer con él, porque eso es ejercer la medicina sin serlo. La segunda es atender una urgencia: si lo que tienes enfrente no puede esperar, el número es el 911, no este correo. Para todo lo demás —un dato equivocado, una fuente vencida, un rango que no cuadra con el de tu laboratorio, una pregunta que ninguna guía responde— el correo es el camino correcto y lo leemos completo.

Responsables

Autoría editorial
Redacción de Mis Análisis · Equipo editorial
Empresa que opera el sitio
Kantesti Ltd (Reino Unido) · Registro societario pendiente de publicar
Revisión médica
Pendiente de asignar. No se declara ninguna revisión médica mientras no exista.
Correcciones y contacto
[email protected]

Más sobre el equipo y el porqué del proyecto, en Quiénes somos

Preguntas sobre cómo trabajamos

5 preguntas sobre autoría, revisión médica, enlaces, actualizaciones y errores, respondidas con lo que hoy es verdad y no con lo que nos gustaría poder decir.

¿Quién escribe las guías de este sitio?

Un equipo editorial que firma como Redacción de Mis Análisis, dentro de Kantesti Ltd. No publicamos firmas de autor inventadas ni credenciales que no podamos comprobar: mientras la autoría sea del equipo, se declara como equipo, en el sitio y en los datos estructurados de cada guía.

¿Un médico revisó este contenido?

Todavía no. La revisión médica es un requisito de este proceso, pero hoy no hay un médico con cédula profesional asignado al sitio, así que no escribimos en ninguna parte que un médico revisó el contenido. Cuando exista esa persona, su nombre y su cédula se van a publicar para que puedas verificarlos tú mismo.

¿Por qué enlazan al portal de la institución y no al PDF del informe?

Porque las rutas de los informes oficiales cambian de un rediseño a otro y un enlace roto en una página de salud cuesta más que la precisión de la ruta. Enlazamos al portal, que se mantiene, y nombramos el documento y el año junto al dato para que puedas buscarlo dentro del sitio oficial.

¿Cada cuándo actualizan una guía?

Al menos una vez al año, y antes si sale una nueva edición de la ENSANUT, si se actualiza una Guía de Práctica Clínica o si cambia un criterio de referencia. La fecha de última revisión está visible al pie de cada guía y es la misma que declaramos en el código de la página.

¿Cómo reporto un error?

Escríbenos a [email protected] con la dirección de la página, el párrafo que está mal y, si la tienes, la fuente que lo contradice. Verificamos, corregimos lo que proceda y dejamos constancia del cambio en la propia guía. No borramos el error en silencio.

Última revisión de esta página: 13 de agosto de 2026. Si algo de lo que dice aquí no coincide con lo que ves en el sitio, escríbenos a [email protected]: esa contradicción también es un error que hay que corregir.